Archive for October, 2007

Oct
26

De miedos, reacciones y formas de ser humanos

Hace más de diez años viajaba en un colectivo y vi como un punga (ladrón de poca monta que acostumbra a robar en medios de transporte público) le robaba la billetera a una señora. Estuve a punto de reaccionar, de avisarle, pero me dí cuenta que al lado del asiento donde yo iba sentado se había colocado un cómplice del ladrón y me vigilaba. O, al menos, eso es lo que el miedo en ese momento me hizo imaginar.

Porque sí, a mi también el miedo me paralizó aquella vez. Tal como le debe haber sucedido al joven argentino que viajaba en el tren de Barcelona cuando le tocó ser testigo de la brutal agresión racista perpetrada por un hombre a una joven ecuatoriana de 16 años de edad.

Está bien que son hechos bien distintos. Pero creo que tienen en común lo compleja que pueden ser las reacciones humanas ante una situación de extrema violencia.

Y aunque es muy fácil hablar viendo el video, hay que estar ahí para saber lo que realmente se siente.

Una segunda oportunidad

De todas maneras, el estudiante argentino tuvo una segunda oportunidad para demostrar su valentía. Y en esta oportunidad no permitió que el miedo lo inmovilizara.

Esa segunda oportunidad fue cuando concurrió en forma voluntaria para declarar ante la Justicia española con lo que posibilitó la detención del agresor, de nombre Sergio Xavier Martín Martínez, de 21 años de edad.

Una detención que, sin embargo,duró muy poco ya que fue puesto en libertad, sin cargos y sin fianzas, sólo con la obligación de comparecer diariamente ante la autoridad judicial.

De todas maneras, el recuerdo de aquella no reacción cuando fui testigo de aquel robo la acarreo siempre comn una vergüenza tal que nunca hasta ahora la había contado. No me imagino entonces, lo que debe sentir ese joven que, al menos, pudo reaccionar después, colaborando para que el racista español fuera detenido. Creo que en las dos oportunidades tuvo miedo. Porque siempre se tiene miedo. Claro que, como le escuché alguna vez al Rabino Marshall Meyer, se actúa como cobarde cuando uno se deja vencer por el miedo y como valiente, cuando uno es que logra derrotar a ese miedo.

Oct
12

Qué Mambo con Rambo


Ya sé, me voy de tema, pero tengo varias buenas razones para mostrar este video parodia e imaginar que lo van a recomendar.

Una, la principal, que es divertido. Tal vez, por el contexto, es más divertido que las películas de Rambo en sí, aunque entiendo que esos filmes no fueron realizados para ser cómicos. Son más bien trágicos, si uno se pone a pensar.

Dos, es el final. No se lo pierdan. Por ahí algunos o algunas me van a querer matar por esta recomendación, pero hacía mucho que no me desternillaba de la risa como con ese final.

La tercera, y en serio es la vencida, es que es el primer video que sube mi hijo Pablo - 18 años- , próximo a recibirse como técnico en diseño publicitario- a YouTube.

Les aclaro, por las dudas, que las dos primeras razones no son excusas para la tercera.

Oct
08

Bajen el volumen de la tele que no se escucha al futuro

adlatina

Para Edgardo Ritacco, director periodístico de adlatina.com, la publicidad, parece ser el diablo. Para darse cuenta de ello basta leer la primera frase que escribió en su artículo (requiere suscripción gratuita) de hoy: “La publicidad metió la cola.”
¿Y adónde metió la cola la publicidad? Pues en los blogs cuya “atractiva espontaneidad”, según Ritacco, “empezó de pronto a ceder terreno”. ¿De qué está hablando? Del “pay-per-post”, o de cuando una empresa paga para que posteen sobre ella. “¿Sobrevivirán los blogs a esta avalancha?”, se pregunta mientras se le adivina cierto brillito de satisfacción por lo que parece considerar la segura muerte de la blogósfera como instrumento de comunicación “ingenuo”. Lo de “ingenuo” corre por cuenta de Ritacco, obvio…

Para el director de adlatina, un blog, cuando acepta publicidad en sus posteos, debe asumirse como “herramienta publicitaria de una marca o producto”. Vale decir que “ya no se puede jugar con los posteos “ingenuos”, que simulan plantear temas poco conocidos sólo para que otros se agreguen a la discusión y aumente el tamaño del debate.”

De inmediato, el autor parece festejar, para mi gusto de manera muy anticipada y sin mayores fundamentos, que los blogs con publicidad pasarán del “dialogo de posteos” a “una sucesión de argumentos publicitarios”. Entonces, sí, Ritacco sentencia la pérdida del “eterno encanto de la discusión y la espontaneidad”

Nunca es triste la verdad…

El razonamiento de Ritacco es claro y sencillo: los blogs, al aceptar publicidad, mordieron la manzana evenenada que les ofreció la serpiente que encarna a todo mal: la publicidad. Por lo tanto, los blogs (todos los blogs, según este hombre) perdieron la espontaneidad y pasaron a ser herramientas publicitarias.

Este hecho parece alegrar sobremanera a Ritacco que habla de los blogs como un fenómeno que ya pasó, al decir que constituyeron “un efecto fulminante”. Lo que traducido a la realidad, se leería: “Esto es lo que yo quiero que pase porque la industria de la publicidad tradicional necesita seguir utilizando a las audiencias de manera cuantitativa y en manada y no de modo cualitativo y uno por uno”.

Pero los blogs nunca fueron tan inocentes ni la publicidad nunca fue tan mala.

Para mi, Ritacco se levantó para servirse café justo cuando pasaban la parte donde aparecía en esta película el Manifiesto Cluetrain  con sus tesis sobre la conversación de las marcas. Es una pena.

Es una pena porque no llega a ver que los blogs siguen encarnando ese diálogo múltiple que habla de experiencias de marca en primera persona.

Es una pena porque no llega a darse cuenta de que en la inmensa mayoría de los blogs existe un código no escrito para diferenciar los post auspiciados de los otros. Y que son los que no lo hacen, los que pierden reputación y credibilidad.

Es una pena porque Ritacco no le dedica ni una mísera línea a uno de los verdaderos fenómeno que encarnan, en forma indirecta, los blogs: la publicidad contextual , con el adsense de Google a la cabeza.

Es una pena, en síntesis, ver cómo en lugar de meterse con cabeza y todo -sobre todo con cabeza- en este nuevo siglo, con sus nuevas modalidades de gestión, hay personas que insisten en las viejas recetas de la comunicación dirigida y el mensaje controlado.

Todo esto no quiere decir, insisto, que la blogósfera sea paz y amor o una nueva versión del hippismo asistido por computadoras. Pero sí quiere decir que la comunicación, -personal o corporativa,interna o externa-  cambió para siempre y no hay que tenerle miedo a ese cambio.

Entonces, parafraseando cierta consigna, los usuarios, tengan o no tengan blog, no son culpables de que el modelo de negocios de la publicidad, de las discográficas o de las editoriales ya no sirva.

Es una pena que Ritacco no haya oído hablar de la Economía Long Tail o de la larga cola. Si, esa misma que plantea que “lo más asombroso acerca de la televisión es que puede transmitir un programa a millones de personas con una eficiencia inigualable. Pero no puede hacer lo contrario:transmitir un millón de programas a una persona. Eso es lo que internet hace tan bien.”

Es una pena que algunos todavía no escuchen estas voces por tener la tele encendida con el volumen tan alto…

Oct
05

Nos morimos por ser…

Nos morimos por ser, nos miramos sin ser, nos mareamos de ser… la lluvia nos iguala en la calle pero la ciudad parece arrugarse al sur, como la yema de los dedos inmersa por mucho tiempo en el agua.

Algún día seremos muerte, seremos mirada, seremos mar… agua, agujas saladas que se clavan en la luz del sol.

Mientras la lluvia sigue construyendo ciudades líquidas como espejos detrás de nuestros ojos.

Borrachos de luz, vivimos para olvidar que ya no seremos Dios por haber nacido.

Mientras el viento intenta aprenderse nuestros nombres, nuestros verdaderos nombres y por eso aulla en las esquinas.

Enloquecidos de memoria, la historia es un corazón gigante que late lo que he sido, lo que haz sido, lo que fue…

Mientras la tarde se convierte en un suburbio del día. Ese lugar donde quisiéramos volver a encontrarnos para saber qué pasó con nosotros. Qué hicimos de nosotros mismos.

Con los dedos manchados de deseo, buscamos paredones gigantescos donde seguir escribiendo hasta la pasión, siempre…

Oct
03

Gastón Riva o la memoria rota

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Conocí a Gastón Riva sólo por esa placa que lo recuerda, en Avenida de Mayo y Tacuarí, pleno centro de Buenos Aires, donde fue asesinado por la represión del 20 de diciembre de 2001. Una placa que, como si fuera metáfora de una memoria frágil, se fue deteriorando hasta quedar así, como está ahora, medio rota, tal como me lo hizo notar ayer al mediodía mi amigo, Alejandro Marticorena.

griva1Recuerdo que tras las terribles jornadas del 19 y 20 de diciembre de 2001 un día se me ocurrió la posibilidad de hacer un memorial on line para recordar a cada uno de los asesinados por la represión policial de esos días. Porque ¿vieron como es el olvido en estas cosas? Te mata dos veces.

Bueno, la enorme distancia entre lo que pienso y hago terminó con esta idea en la nada. No estaría mal que alguien tomara esta posta y lo hiciera o hiciéramos para diciembre, cuando se cumplan seis años. No sólo por honrar la memoria de quienes fueron asesinados, sino, y muy en especial, para saber en qué estado se encuentran las investigaciones de todos estos crímenes. Tal vez exista ya alguna iniciativa similar, pero yo no la conozco.

Sobre Gastón Riva busqué en internet y me encontré con un texto de Graciana Castelli, de la revista “Bipolar”, con testimonios de María Arena, la viuda de Gastón, que más abajo cito. Su imagen, en cambio, en un sitio alemán. Creo que es el único que tiene pulicada esa foto. Al menos en la web.

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El 19 de diciembre de 2001 Gastón Riva volvió a su casa en la moto que usaba para trabajar en la mensajería. Se bañó y salió a hacer el reparto de pizzas a domicilio. Cuando regresó le dijo a su esposa María: “¿Viste lo qué es la calle? Toda la gente está con las cacerolas. ¿Vamos?”. Pero el matrimonio se quedó porque sus tres hijos estaban durmiendo. Gastón miró un rato el noticiero y se acostó. Cerca de las dos de la madrugada, María lo despertó para contarle; “¡Che, renunció Cavallo!”. Él le respondió: “¡Eh! Bueno, bueno…”, y siguió descansando. Fue lo último que se dijeron a la cara. Pasadas las 16.30 del 20 de diciembre, Riva, de 30 años, fue baleado en la esquina de Tacuarí y Avenida de Mayo durante la represión policial que cumplía con la orden de desalojar la Plaza copada por una revuelta popular que pedía a los gritos “¡Que se vayan todos!”.

“Yo no sabía que él iba a ir a la Plaza -recuerda- y supongo que él tampoco. Pero justo tuvo que llevar un sobre al centro con la moto y creo que decidió en ese momento lo que quería hacer. Me enteré que estaba ahí cuando lo vi en la tele”.

Un cronista se lo anunció: “Acá se llevan a uno de los muertos”. Sus ojos lo confirmaron: “Era él. Lo reconocí por su ropa, sus zapatillas y su riñonera”. Existe un detenido que probablemente haya sido el autor material del asesinato del motoquero.

“Hoy las pruebas que incriminan a este señor se están cayendo, y es factible que salga en libertad”, lamenta su rostro.

El personaje en cuestión se llama Víctor Belloni, un efectivo de la Policía Federal que en realidad está procesado por la tentativa de homicidio de Marcelo Braga, un sobreviviente del 20 de diciembre. “Él declaró que nunca disparó al cuerpo -cuenta indignada- pero hay filmaciones en las que incluso se lo ve eligiendo el blanco”.

El problema es que en la causa una de las pericias presentadas por la defensa de Belloni indica que los videos ofrecidos como prueba están editados. Además, las municiones usadas ese día -perdigones- se desarman en el aire y se hace difícil determinar el punto de partida del disparo.

“Cuando tu abogado te dice que tiene pocas esperanzas de que este tipo quede detenido se te caen un montón de cosas a la mierda -explica Arena-. Me siento decepcionada. Pero no lo digo con rencor, simplemente me parece que hay cabos por atar y que nadie los quiere unir. No hay voluntad política”.

Sobre la responsabilidad del gobierno actuante, sentencia: “El responsable directo del Estado era (Fernando) De la Rúa, ahora que meta las excusas que quiera, pero fue él quien dio la orden de despejar la Plaza y sabía que no iba a darse de manera pacífica”.

“Como hecho histórico y político no es olvidable. Lo que pasa es que al no haber una investigación profunda que diga quienes fueron los responsables para la gente se trata de un quilombo más”, asegura Arena.

La última vez que ella participó de una manifestación por el 20 de diciembre fue en 2003. Pero cuando vio que los heridos y los familiares de las víctimas tuvieron que pedirle permiso a los piqueteros para abrir el acto se dio cuenta de que algo andaba mal: “Fue humillante que ellos terminaran manejando algo que tendría que haber sido nuestro”.

Hoy todavía mantiene contacto con varios de los protagonistas del “19 y 20″ pero no quiere formar parte de ninguna organización. “Lo intentamos, pero la verdad se ensució mucho la cancha y no funcionó”.

María Arena está cansada y piensa que otro en su lugar “la hubiese peleado más”. Sin embargo aclara: “En mi casa nunca bajé los brazos. Si Gastón pudiera hablarme me diría: ‘peleá por los pibes y que los demás se caguen’. Es más reivindicativo para él que mis hijos crezcan sanos que cualquier otra cosa. Esa lucha nunca la voy a abandonar”.

Fuente: Revista Bipolar
Imágen de Gastón Riva: iz3w.org