Archive for October, 2008

Oct
31

Un contador con sentido del humor

Se llama Raúl Fabris y es CPN, es decir, Contador Público Nacional. Lo pueden ubicar en este correo electrónico Conocerlo es tener el privilegio de tratar con alguien que armoniza humor con sentido común. La verdad que estoy agradecido de conocer a este hombre que es capaz de congeniar impuestos, declaraciones de ganancias o reclamos de deudas, con el sentido del humor que se puede leer en estas lineas:

Hoy siendo las 14:09 me “apropicué” en la mesa de entradas de LA EMPRESA QUE NOS DEBE PLATA a fin de inquirir sobre el destino dado a nuestra nota entregada en esa empresa el 9 de octubre de 2008. Allí,  el barbado empleado díjome que esa nota posiblemente estaría en el 5to piso en “la gerencia”. Que preguntara por Eduardo C…… . Ante esa afirmación yo fui hacia donde está la guardia, (buen tema para discutir ”La importancia de llevarse bien con los de vigilancia”) y cometí el error de decir “voy al 5to piso”, pero omitì decir a quien iba a ver.

Cuando llegué al 5to piso me echaron flit. Te ahorro los detalles del comportamiento vergonzoso de todos los que te deberían atender, son todos gerentes, bueno…

Volvía a la planta baja,  a vigilancia y ahí les expliqué a los pobres vigilantes para qué querìa ir al 5to piso. Encima,  con el nombre de tu empresa, B….., que nadie se anima a pronunciar, salvo tu contador.

Después de esperar media hora me hicieron subir a ver a una señora P…..  Muy piola la mina, yo ya la había visto la otra vez, por lo tanto la saludé con mi mejor sonrisa y le dije que ya la conocía y que como me había dicho la otra vez cuando no sabian qué hacer con algo a la gente la mandaban a verla a ella.  La mina se portó de diez y se fue a la gerencia y habló con otra mina, mientras tanto yo atendí a un cliente por teléfono y concerté una reunión  para el lunes a las 8:30 en ¡Una estación de servicio!!!!.  Bueno, son detalles.

Además escuché una charla de una mina sobre el costo de la prepaga que me parece que ya la había escuchado la otra vez. Una de dos: o es un “dejavou” (pronunciar deyavú, es como Boudou, parece que pronuncia budú, otros le dicen chorro, perdón me fui de tema)…  entonces la Sra P……. me dijo que la carta estaba en asesoría legal, que le dijera la de vigilancia que me anunciara y que bajara.

El de vigilancia que estaba en ese momento era uno de los de PB, que había comido muslos de pollo grillè con purè, que te cuento que estaban a 4.50 mas 1,50 de puré de calabaza según rezaba un cartelito en PB…

Bueno volvamos , el tipo me dijo que no podía hacer nada. Que fuera y que dijera que me mandaban del 5to. Le dije ah no, yo voy abajo y que me anuncien sus colegas. Me acordé que la Sra. P……. me tenía que firmar el papelito.  Me lo firmó y allá fui a PB. Los de vigilancia, de 10, no parecen canas, después de un breve conciliábulo llamaron y me dieron el teléfono para que hablara con alguien. Ese alguien era Graciela, quien me dijo que estaba en lo de un asesor externo, el Dr, Prim o Prin…  Yo le dije – Digame donde lo puedo ver.  Y ella me respondió: Yo voy. Contador, cómo se va a molestar (o algo así) hagamos una cosa llameme la semana que viene, miércoles o jueves  y vemos como está el tema.

La mina esta Graciela está en el interno  0428. creo que estamos en el buen camino porque se lo pasaron a una asesor legal, asì que en cualquier momento yo cobro la mitad y vos te doy el 10 % como corresponde en todo trato donde hay bogas metidos.

Oct
25

Parejas y fidelidad: ¿no hay dos sin tres?

No hay que buscar mucho para encontrar canciones románticas en castellano donde un hombre tolere o, al menos proponga “compartir” a una mujer con otro hombre con tal de no perderla del todo.

Una de dos

La primera que se me ocurre es “Una de dos”, de Luis Eduardo Aute. En este caso, se trata de alguien que le dice a su amigo que se ha enamorado de su mujer.

“Lo que sucede es que me he enamorado, / como el perfecto estúpido que soy, / de la mujer que tienes a tu lado… / encájame el directo que te doy”… menciona esta letra de tono coloquial para luego proponer: “Una de dos, / o me llevo a esa mujer / o entre los tres nos organizamos, /si puede ser.”

Y, si bien el papel de la mujer aparece como un tanto pasivo, Aute la rescata hacia la última estrofa:

“Que esa mujer me quiera no es tan raro / si piensas que a ti te quiere también, / lo más terrible es que lo ve muy claro, / pretende no perderse ningún tren”.

Para verte feliz

Esta canción que canta Jairo es aún más intensa ya que, de alguna manera, es la aceptación lisa y llana del amante por parte del hombre.

“Que yo te amo / es algo que jamás voy a negar. / Que tu me amas / está más que probado que es verdad. / Que él existe / es algo que sabemos tu y yo”.

Ya desde el título, “Para verte feliz”, parece doler esa resignación que él manifiesta:

“Como un viejo amigo llegará / retendrá tus manos en las de él, / y cuando le sirvas el café / intentaré no ver esa mirada cómplice”.

Para luego, desembocar en cierto lugar común: el de la cobardía. “Sé que soy cobarde por quererte./ Es mejor compartirte que perderte”, se plantea el autor. Algo que, en verdad, es cuestionable. Porque convengamos que hay que amar mucho, pero mucho para admitir estas cosas.

El breve espacio en que no estás

Una de las más bellas canciones de la Trova Cubana lleva este nombre pero, a pesar de ello, es conocida también como “La prefiero compartida”.

Aquí, Pablo Milanés se desvive por alguien que rompe todos sus esquemas. Una mujer que  “Suele ser violenta y tierna,/ no habla de uniones eternas, / mas se entrega cual si hubiera /sólo un día para amar”.

No obstante, el autor admite muchísimo miedo de quedarse solo. O, al menos, así siento que lo describe en la estrofa más conocida de la canción:

“Todavía no pregunté “¿te quedarás?”. / Temo mucho a la respuesta de un “jamás”. / La prefiero compartida / antes que vaciar mi vida. / No es perfecta, mas se acerca / a lo que yo, simplemente, soñé”.

Ya por fuera de las canciones, en una película argentina, “El asadito”, en una escena conmovedora alguien, casi burlándose, le dice a su amigo que se acuesta con su mujer. El otro, un hombre poco agraciado, lo mira en silencio durante un tiempo que parece interminable para después decirle: “Ella se acuesta con vos pero ¿sabés con quién amanece? Conmigo”.

Letras completas de las canciones citadas

Una de dos
Para verte feliz
El breve espacio en que no estás

Oct
24

Twitter, la solidaridad y la buena gente

La gente es buena, lo que sucede es que muchas veces no tienen medios para demostrarlo. La frase se me ocurre como síntesis del acompañamiento que tuve hace unos días atrás en ocasión de la internación de mi hijo mayor por una afección que, por suerte, no fue de gravedad.

Me sentí acompañado por la comunidad Twitter donde más de treinta personas se preocuparon por esta situación, me preguntaron por mensaje directo y en forma abierta y hasta algunos ya pensaban en cómo organizarse si se necesitaba sangre.

Este hecho me hizo revalorizar aún más esta red, en especial, por su inmediatez y su cercanía. Creo que empezamos a conocer gente en el Twitter que empieza siendo un minúsculo avatar y termina provocándonos una emoción muy intensa.

Por suerte, al menos entre los 460 que yo sigo, ninguno le hace mucho caso a la pregunta “What are you doing?” y cuentan sobre sus vidas, sus dolores, sus alegrías; comparten sorpresas, buenos sitios, organizan salidas; discuten, polemizan, se amigan, se ennovian… En fin, casi, casi como la vida misma. O como aquella memorable escena de “Las alas del deseo”, el film de Wim Wenders, donde la cámara hace un lento paneo por pasajeros que viajan solo en el subte (metro) y a medida que los van enfocando se escucha lo que piensan, con su supuesta voz en off.

Y enganchado con Twitter, otra red que reaccionó ante este pequeño susto que tuve fue Facebook, lugar donde se replican mis mensajes en Twitter. Lo que hace pensar que, en serio, lo digital está cambiando el modo de percibir la vida y las relaciones. Pero más allá de esto y no obstante alguno pueda sugerir que es muy fácil expresar la solidaridad con un click de mouse, lo cierto es que un click de mouse en la velocidad de los tiempos de internet es ya bastante acción.

Así que, a riesgo de ser considerado crédulo, insisto con que la gente es buena, sólo debe tener los medios para demostrarlo.

¡¡Gracias!!

Oct
19

Las palabras y los gatos

A Juana porque lo pidió

Y porque … supe que el amor tiene ojos verdes

La palabra gato está íntimamente relacionada con la mujer en el habla popular del Río de la Plata. Ya sea porque se asocia a su suavidad y ronroneo o a aquellas mujeres que te impactan con unos ojos verdes que te enamoran y le pueden hacer perder el equilibrio al mismísimo Batman así ¿qué nos queda para nosotros, simples mortales?

De todas maneras, Roberto Carlos no tenía razón: ni los gatos son azules ni están tristes. Sí los gatos en la oscuridad pueden confundirnos ya que todos parecen negros. Aunque en la ciudad de Buenos Aires hay noches en que te cruzás con ciertos gatos que, paradójicamente te hacen crecer unos ratones que si andás medio laucha, mejor que pases de largo.

Es curioso, de todas maneras, que en Argentina llamemos gato a una bella mujer que, por lo general, es una prostituta de lujo y, llamemos perra a la mujer imponente, bien predispuesta para el sexo pero por puro placer y sin cobrar. Al menos en dinero…

Otra paradoja es que del otro lado del glamour y del lujo se encuentren los pelagatos, como denomina el lunfardo a las personas con una posicion social y económica muy baja.

No obstante, y a diferencia de perro, el término gato no se lo usa para designar tormentas ni malos trances. Salvo algunas excepciones como cuando alguien presiente que le van a meter el perro es porque sospecha que en ese sitio hay gato encerrado. Como también, otra manera de meter el perro es dar gato por liebre. Una tercera acepción desagradable de este término se da en el famoso entre gatos y medianoche, es decir, algo hecho en forma oscura y poco transparente.

Ya fuera del lenguaje, el misterio y magnetismo que rodean a los mininos hicieron del gato negro, sobre todo cuando se cruza en tu camino, una señal de temible mala suerte.

Y quizás tenga que ver con esa superstición que, como ya se señaló, gato o gata es un sustantivo muy usado en nuestro lenguaje para referirnos a las mujeres. Tengo para mí que una de esas razones está relacionado con la actitud mimosa o, para decirlo en el lenguaje más literario de Antoine Conde de Rivarol, “el gato no nos acaricia, se acaricia con nosotros”.

Pero, por esas cuestiones que tiene el lenguaje, toda esa sensualidad y erotismo desaparece cuando a alguien se le endilga el mote de “gata Flora”. Más si ese alguien es mujer. Ya lo canta La Mona Jiménez: “La gata flora, la gata flora,/ no se decide si se enamora,/ la gata flora, la gata flora, / si lo ve grita y si no llora”. Y es que vivimos tiempos en que la histeria y las contradicciones se pasean por nuestras vidas como gatos por su casa.

Por supuesto que si salimos de la ciudad de Buenos Aires, el término gato se diluye y sólo designa a una popular danza folklórica. Y, otra rareza provinciana, también designa a ladrones de poca monta. Es decir, los mismos que en la ciudad se los denomina rateros o ratas, directamente.

Desconozco si el término gato, usado para nombrar al pequeño aparato hidráulico con el que se levantan grandes pesos a poca altura es sólo patrimonio rioplatense. Sí me imagino que sin su auxilio sería mucho más difícil cambiar una rueda del automóvil, por ejemplo.

El gato en la Argentina no está dibujado como Félix, Silvestre, Tom, Garfield y los de Don Gato y su pandilla. Son queridos, cuidados y mimados. No al punto de adoración como en Egipto donde se pensaba que luego de resucitar siete veces como gato se convertía en hombre. Aunque este cariño, por supuesto, se termina cuando el hambre acecha: como parece que sucedió en la ciudad de Buenos Aires hace poco y también en las recordadas escenas producidas en las inmediaciones de Rosario donde mostraban cómo cocinaban a esto felinos para poder sobrevivir.

Pero no sigamos buscándole la quinta pata al gato. Disfrutémoslos ya sea en su sentido literal o en su sensual sentido figurado.

Oct
18

La Bonaerense: guardapolvos blancos sobre carne viva

Un hombre pasa con un pan al hombro
como hablar del no yo sin dar un grito
César Vallejo

“La Bonaerense” es un blog creado por una docente que trabaja en zonas marginadas del Gran Buenos Aires. Una docente que, sin perder el sentido del humor ni su integridad anímica trabaja “para forjar un mundo mejor para nuestros alumnos y para la sociedad”. En pocas palabras, espera que su labor como maestra sea “una invitación para construir la paz”.

A medida que se va leyendo este blog se siente que duele, conmueve, emociona, moviliza, hace sangrar lágrimas.

En este blog un testimonio vale más que mil palabras y estar ahí, en el lugar de los hechos, haciendo lo que se tiene que hacer, vale más que todo.

Por medio del blog, la docente ha conseguido donaciones, excursiones para sus alumnos y otros recursos esenciales para el desarrollo de estos pibes, que andan desmadrados y que encuentran en la escuela un pedazo de territorio donde desplegar la patria de su infancia.

Porque si estos pibles no tuvieran la escuela se quedarían en casas donde la desesperación muerde hasta el último vestigio de coherencia; donde hay padres que no saben leer; donde hay chicos golpeados y hasta alguna piba que tuvo que presenciar como su hermana mayor se descerrajaba un tiro en la cabeza. Por supuesto, ella intentó hacerlo más tarde pero sin lograr su objetivo.

En definitiva, “La Bonaerense” es un blog caliente, escrito al toque, con historias que te dejan sin palabras y con certezas que te hacen pensar que todo lo que escribas a partir de ahora, no tiene sentido. Por eso es que no se puede hablar del no yo, que sería lo mismo que hablar de lo flogger o los personajes de televisión, sin dar un grito.

Y pensar que mi ignorancia fue tan grande que al desconocer este trabajo le sugerí a “La Bonaerense” en el Twitter que haga un blog contando sus peripecias como docente en áreas marginadas.

La Bonaerense

Fragmentos que pueden leerse en diversas entradas de “La Bonaerense”

mis alumnos (en la escuela) comen, juegan, pueden ser niños.

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Apenas entré al aula, Sandra me dijo que Brenda tenía algo muy, muy feo para contarme. Esperé al recreo y hablamos en un salón vacío. La noche anterior había intentado suicidarse.

Hace unos días, Brenda estaba en su casa con su hermana de 32 años, quien después de llorar un rato largo, tomó el arma de su papá y se disparó en la sien (delante de Brenda). Ella llamó a su mamá y juntas fueron al hospital. Todavía está en coma.

Anoche Brenda intentó hacer lo mismo que su hermana, por suerte su papá llegó y le quitó el arma tiempo. Cuando le pregunté la razón que la había llevado a eso me dijo: -Mi vida es muy triste seño, quiero irme con mis hermanitos.

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Entiendo que esas tierras tienen dueño, pero no puedo olvidar el hecho de que doscientas familias se van a quedar sin lugar para vivir.

Que se puede hacer con ese predio? Prefiero que sirva para todas esas familias que llegaron hace dos años porque no tenían otra solución, no me vengan con que “yo pago alquiler” porque seguro no querrían cambiar su hogar por una casilla a 5 metros del riachuelo.

No avalo la ocupación, pero la entiendo como ultima posibilidad de salir de la calle.

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Es por eso que les pido ideas para poder conseguir algo de dinero que ayude con los gastos, los chicos pueden pagar $5 pero no más. Tenemos poco tiempo!

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Estoy en una hora libre y la máquina es un desastre, prometo postear como es debido cuando esté en mi máquina.

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Gracias a todos por sus donaciones, ya juntamos $800! A a los que no les pasé mi CBU fue porque ya habíamos llegado a la suma y no necesitamos más, los chicos van a pagar una pequeña cantidad cada uno.

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Los viernes son días difíciles para mí, me levanto a las 5am, tengo seis grupos distintos (o sea que siempre voy cargadísima con material para todos) y tomo siete colectivos en total, ya a esa altura de la semana no tengo monedas y tengo que pelearme y rogar para conseguirlas.

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-¡Señooooooo! ¡Matías me pegó!

-¡Señoooo, ¡Camila me dijo paraguaya muerta de hambre!

-Señoooooo, ¿puedo borrar el pizarrón?

-Señoooooo, ¡escuchaaaaaaame señooooooooo, te estoy hablaaaaandooo! (tironeando de mi delantal)

Cuando sonó el timbre del recreo les dije que salieran sin formar y no los saludé a cada uno con un beso (como siempre hago).

Disgustada, me fui a la dirección a firmar y a organizar el tema del día del niño y cuando salí pasé por el patio y me encontré con el desastre mayor; todos mis alumnos estaban llorando.

Todavía me sorprende lo que podemos generar como docentes a estos chicos; hacerlos reirse a carcajadas o llorar sin consuelo.

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Y la verdad es que sí, fue mi secretaria todo el día y se sentó a mi lado, porque así lo necesité yo. Necesito esos besos y abrazos diarios, sus palabras y sus cartitas. No sé cómo haría si tuviese que trabajar en una oficina, aunque sé que si tuviera un trabajo más rentable, podría ayudarlos igual o mejor. Pero la verdad es que ellos me dan más a mí de lo que yo a ellos.

Oct
17

Las palabras y los perros

A Mauli porque con este mensaje en Twitter inspiró este post

No sé si el idioma español pero el habla argentino trata mal al perro. Lo hace pasear sin más por los significantes más disímiles. De ser el mejor amigo del hombre y la mascota más dócil y fiel puede ser también, en el sentido rioplatense, objeto de trampa como cuando se dice: “me quisieron meter el perro”. De allí, por supuesto deriva aquello de me hicieron una perrada, que es cuando a uno le hacen un daño moral o lo estafan.

Lo curioso es que un verbo que desciende del sustantivo perro es emperrar. Se lo utiliza cuando algo se resiste a realizarse. Quizás eso provenga de las tantas veces que los pichichos colocan su freno de pata y se niegan a seguir caminando haciendo que el paseo se prolongue un poco más.

De esos paseos debe provenir otra frase clásica: la vuelta al perro. Algo que se suele hacer en pueblos chicos, a falta de otra diversión.

También en México perro quizás sea un adjetivo poco menos que descalificativo a juzgar por el título “Amores perros”, claro que allí juega lo de las peleas de canes por apuestas…

Ni hablar de cuando alguien con pocas pulgas se levanta con humor de perro. Aunque sí una señal de sinceramiento de la vida que le damos a los canes en este planeta es cuando se dice: lleva una vida de perros. Y no se refiere, claro, a esas mascotas de la hight class que viajan en limousine.

Por otro lado, y ya con una connotación un poco más sexual, también en Buenos Aires se suele decir que a alguien le tiran los perros cuando se lo / la quiere seducir.

Siguiendo por el lado sexual, parece ser que una de las posiciones que más excita a los humanos es la que imita la cópula canina. Dog Style, como le dicen los gringos o el perrito, como se le dice más por acá.

Y, de más está decir, que el apelativo a la mujer porteña, con muy buen físico y mejor predisposición tuvo una transición donde se mezcló la semántica con la zoología y pasó de ser potra a perra y, llegado el caso, también a maldita perra.

Por eso es que es muy diferente cuando el apelativo perro recae sobre un hombre. En el caso de que se autodenomine como tal, puede buscar lástima, como en la canción de Los Abuelos de la Nada donde él espero “mil horas, como un perro”. Porque en el caso de que otros elijan ese apelativo puede llegar a sonar muy duro. Porque no es lo mismo decir: mirá qué perra a mirá qué perro. Sobre todo si esto último se escucha en una cancha de fútbol.

ACTUALIZACIÓN (18/10/2008): Claudia me acercó algunas frases donde el término “perro” no denota algo muy gratificante:

Día, Tarde o Noche de perros: referencia a un clima muy pero muy malo

Como perro en cancha de bochas: se refiere a alguien desconcertado, despistado, que no sabe dónde ir

(Más serio que…) … perro en bote: se utiliza para indicar que una persona esta reconcentrada debido a que los canes, por lo general, los pone nerviosos navegar en botes.

Blanca suma la comparación “seguidor como perro e’ sulky”, en relación a esos pichichos callejeros que le ladran a los vehículos en movimiento.

Y la última referencia canina en nuestro lenguaje, que yo recuerde, es el famoso “a cara de perro” y denota una competencia o discusión realizada sin concesiones.

Oct
10

Será porque los conocemos de chiquitos…

A propósito de los 80 años de una mamablanca

Será porque los conocemos de chiquitos que nos parecen que los padres siempre fueron grandes. Me acuerdo, por ejemplo, que en casa había una vitrina que tenía estantes de vidrio. Yo usaba esos estantes para medirme. Y hoy me sucede que cuando voy a la casa de mis padres miro el estante de esa vitrina y puedo saber cuánto medía a los cuatro años. Algo así siento que me pasa con mis padres tambien. Puedo medirme en ellos y saber cuánto crecí y en qué sentido.

Claro que los padres nos sacaron ventaja cuando éramos chicos. Y mucha. Y es que nosotros éramos apenas cuando ellos eran todo. La sola idea de su ausencia era casi como la muerte propia. Qué digo casi… era la muerte propia porque nuestras vidas estaban ligadas. Demasiado.

De todas maneras no creo que los padres nos hayan creado. Desde un punto, sí. Pero sólo desde un punto. Nuestro nacimiento le dio oportunidad a ellos de ser padres por lo tanto termina siendo una relación dialéctica.

Una relación que en algún momento será de confrontación. Porque tenemos que crecer contra algo, contra alguien y así hacer nacer nuestro lugar en el mundo. Pero que en otro momento será de comprensión, de diálogo, como un cálido empate donde la vida nos pone casi de igual a igual.

Pero la naturaleza es sabia. Y no nos deja recuerdos de nuestra invalidez de bebés. Nos quita de la memoria todos esos momentos incómodos, vergonzosos que seguro hemos pasado. Si hasta nos da pudor vernos en esos horrendos cuadritos kitch donde solían aparecer cinco imágenes nuestras, de bebés y con la cola al aire.

Y la naturaleza sigue siendo sabia. Porque también, en muchos casos, desmemoria a nuestros padres cuando ellos se van haciendo más grandes y, al mismo tiempo, más débiles, más dependientes. Aunque ése es también el momento en que empiezan a quedarse más solos. Por ello, quizás, prefieran hacer una antología personal de sus mejores recuerdos. Porque ya no importa demasiado acordarse de lo que se comió al mediodía si aún se tiene en la memoria la sensación cálida de ese beso, de esa caricia, de ese día, de esa canción…

Pero si la naturaleza es sabia nosotros no lo somos. No somos ni sabios ni idiotas, ni gigantes ni langostas. Solo somos lo que podemos ser y donde podemos construirnos y, nosotros mismos, ser también padres. Por eso muchas veces la distancia es tan larga que se anuda en la garganta. Y por eso el tiempo es como la distancia medida por relojes y almanaques.  Pero es ese latir constante, ese tic tac nuestro la que mantiene viva nuestra voz, nuestra palabra. O como lo diría Lalo de los Santos en su “Tema de Rosario”:  “y es tanta la gente y las cosas / que uno siente que ama / que no existe tiempo ni distancia / para estar allí”.