Ajedrez
Nunca supe jugar bien al ajedrez / y sin embargo / vine a parar / o a sentarme / frente al tablero de piedra / de la plaza.
Siento que enfrente se sienta / me enfrenta / lo que seré / mientras / que lo que fui / barre la memoria / de las risas destrozadas.
No hay trebejos a la vista / solo palomas / y una música húmeda que llega / de una radio desde un pasillo, una portería o una guardia.
Tallo / con lo que tengo / mis piezas / pero sólo tengo lágrimas / entonces me salen alfiles, torres y una dama transparentes / que es negra y blanca
Es negra y blanca y… / …al mismo tiempo / es silencio, vacío… / una tarde agria…
Mientras las piezas van cayendo / en los casilleros / una a una / las palomas desbaratan la partida / con sus alas
Se confunden tristeza con espejo / y se miran / en mis lágrimas trebejos estalladas / sin saber que lo que ven ya no existe / y todo empieza a oler a risa rancia
La soledad / inevitable / tiene la forma / de una mujer gorda / dando de comer a las palomas / con mis lágrimas
patricia damiano Says: 28.02.10 at 6:41 pm
Notable tu texto sobre un tema que abordo incansablemente.
Lo registro y atesoro
patricia damiano Says: 28.02.10 at 6:44 pm
Acá otro antiguo intento, búsquese el título “Ajedrez”, claro:
http://patriciadamiano.blogspot.com/2007/04/patricia-damiano-chacal-de-noche.html
Estoy leyendo tu poema re-escrito verso a verso sin esas barras incómodas.